Los Urban Voices se van de viaje en grande
El Festival de Coros de Núremberg se acerca a toda velocidad, y yo estaba tan metida en los preparativos que el tiempo voló como pocas veces. Por primera vez en los casi doce años de historia de los Urban Voices, este coro se va de viaje en grande y se presenta ante coros y público especializado de toda Alemania. Supongo que hasta para los “veteranos de escenario” entre nosotros es un momento muy emocionante. Para mí también, dicho sea de paso.
Quizás algunos de ustedes se pregunten qué tiene de especial cantar en un coro, y por qué desde hace por lo menos diez años es cada vez más importante cantar en uno. Lamentablemente no sé nada de las razones de esta tendencia, aunque la apruebo por completo. Solo puedo enumerar algunos motivos por los que una vida sin coro es “posible, pero no tiene sentido”:
- Cantar es muy sano (lo dice una de cada dos revistas de farmacia).\
- El coro es como una familia. Casi siempre para bien, a veces también para mal… Al fin y al cabo, un coro es una comunidad que sostiene, apoya, exige, une y crece en conjunto.\
- Cantar aumenta la liberación de hormonas de la felicidad. Además, las vibraciones acústicas sacuden todo el cuerpo, lo que funciona como un pequeño masaje. O sea que yo, como cantante profesional, en el fondo ando drogada de felicidad todo el tiempo.\
- Cantar en un coro es un asunto altamente complejo, en el que uno puede formarse en todo sentido (física, mental, emocional, quizás incluso espiritualmente). Y siempre hay nuevas oportunidades de crecer, porque hay muchísimas cosas geniales que aprender.\
- Hay coros para todos los niveles, es decir, cualquier persona puede tener acceso a esta institución maravillosa.\
- Para ser honesta: cantar en un coro encierra un misterio extraño que ni yo misma he descifrado. Como ya dije alguna vez, me lleva a estados muy fuera de lo común, al punto de que, por ejemplo, después de los ensayos corro por los prados gritando “¡Yujuuu!”. A otros quizás eso les dé vergüenza ajena. Yo me siento entonces tan viva que me da lo mismo.
Espero haber podido transmitir un poquito lo bendecida que me siento como directora de coro y como corista. Quien quiera recibir una buena carga de vibraciones como esta, puede viajar espontáneamente a Núremberg (del 29 de mayo al 1 de junio) y ver cómo toda una ciudad queda inundada por miles de locos por los coros. ¡Nosotros vamos a estar en medio de todo!