Viaje por el firmamento
Cuando un bantú mira al cielo, quizás piense en kikuyu: “njata”. En búlgaro ese pensamiento se dice “swisda”; en armenio, “astach”. En español se llama “estrella”. Cada idioma (salvo quizás el de los peces de las profundidades) tiene un nombre para ese centelleo hermoso y silencioso del cielo nocturno. De vuelta en la cuenca del Ruhr: que el Kozmic Trio fuera a tocar algún día bajo el tan elogiado cielo estrellado de Bochum fue, por así decirlo, una profecía autocumplida. Aunque nuestro nombre quiera decir que nuestro programa no se detiene ante ninguna frontera y tiende puentes entre el cancionero tradicional, las composiciones propias y la gran libertad del jazz. Siempre tuve debilidad por quedarme con tortícolis y los dedos helados en las noches despejadas, parada afuera con mi mapa de estrellas, mirando y mirando y mirando. Por cierto, para nuestro concierto en el Planetario de Bochum van a necesitar algo menos de capacidad de sufrimiento: los asientos son reclinables y suavecitos, y creo que hasta calientan la sala… Eso sí, ahí no se puede pasar la noche, así que después del concierto vuelvan a sus casas, por favor. O quédense a tomar algo y conversar un rato.